RUFINO

 

 

Una amiga nos avisó de que había un perrito abandonado en una gasolinera de la autovía A5, ella paraba a repostar allí por la noche y siempre le veía, le llevaba comida y agua y le hacíamos seguimiento, intentaba acercarse pero el perrito no se dejaba tocar.

Pero de repente desapareció... así que  tras unos días sin verle pese a buscarle por los alrededores, comenzamos a preguntar al personal de los  establecimientos cercanos.

Descubrimos que le habían atropellado y estaba siendo cobijado por el personal de un restaurante adyacente...pero Rufi necesitaba atención veterinaria urgente, tenía una pata rota que le debía provocar mucho dolor.

Le llevamos de inmediato a nuestro veterinario donde diagnosticaron fractura doble. A los pocos días era intervenido por un especialista de traumatología en Madrid, quedándose la primera semana de acogida con una voluntaria, que ha podido comprobar el buen carácter de este perrito.

Después, el cocinero del restaurante, que le había cogido cariño, se ofreció a tenerle en acogida durante su convalecencia.

Le hemos llevado a hacerle las curas y cambio de vendaje cada 15 o 20 días, estábamos contentas porque, aunque soldaba muy lentamente y ya llevaba casi tres meses con el aparato colocado uniendo sus huesitos, iba muy bien...

Y de repente un día...sin esperarlo nadie, un perro grande de otro trabajador le atacó por defender  un poco de comida, y en un instante todo se ha acabado para él. 

Un solo mordisco en el cuello  le provocó una lesión tan grave en dos vértebras a nuestro querido Rufino, que no pudo superarlo.. y a las pocas horas nos dejó. 

Nos hemos quedado con una tristeza inmensa y preguntándonos por qué ha tenido que ocurrir ésto al bueno de Rufino, cuando ya estaba casi recuperado y con esperanzas de una adopción con su cuidador. 

Nunca olvidaremos su carita y esa mirada dulce que siempre nos brindaba.

Hasta siempre Rufi querido.

----

Nos encargamos de todos los gastos de curas, operación, visitas, etc... desde el principio hasta su final...