SAMI

 

Gato atropellado en Villalba, su estado era penoso, tenía la carita destrozada y debía haber sufrido mucho.

Le ingresaron y sedaron para poder limpiarle bien y le pusieron antibiótico y tratamiento para el dolor.

Desgraciadamente, los análisis dieron problemas muy graves de hígado, anemia enorme y deshidratación al límite. Diagnosticado irrecuperable. La ictericia generalizada le hacía tener la piel y las mucosas totalmente amarillas.

Era un gato mayor que debía haber pasado toda su vida en la calle...se durmió para siempre mientras recibía el cariño de su rescatadora, posiblemente la primera vez que un ser humano le acariciaba.